Hay una sorpresa que muy pocas de nuestras clientas conocen todavía: la misma máquina que estrenamos este mes para trabajar la piel con luz atérmica bioluminiscente también hace fotodepilación. El Procyon, el equipo estrella de la marca FHOS, es en realidad varias tecnologías en un solo aparato — y una de ellas es una fotodepilación de nueva generación con 2 modalidades: a pulso y SHR+ en ráfaga. Aquí te contamos qué significa, por qué importa y por qué queremos que vengas a probarla.
El Procyon FHOS es en realidad cinco tecnologías en un solo equipo
Cuando el fabricante Ramason describe el Procyon, no habla de "una máquina de luz". Habla de un sistema exclusivo con varias líneas de trabajo. Vale la pena entenderlas — porque cuentan por qué es un salto cualitativo frente a los equipos de una sola función:
- Sistema FHOS Bioluminiscente. Luz de alta intensidad sin calor que vectoriza nanocosmética y consigue resultados en 15 minutos. La alternativa no invasiva a los tratamientos médico-estéticos clásicos.
- Biomodulación energética. Basada en técnicas orientales, actúa sobre los canales iónicos de las células (Na+, Ca++, K+, Cl-) transformando los fotones en procesos bioquímicos que activan, relajan, equilibran o regulan las funciones metabólicas.
- Fotoestimulación metabólica. Emplea longitudes de onda y frecuencias específicas para reducir el nivel oxidativo, prevenir el daño tisular, disminuir la producción de radicales libres y mejorar los resultados generales de la piel.
- Fotorejuvenecimiento. "Bisturí inteligente" que disminuye la profundidad de las arrugas, mejora el aspecto de los poros, atenúa las irregularidades y genera colágeno nuevo. Modalidades a pulso y en ráfaga con frecuencias nunca vistas.
- Fotodepilación. La que nos ocupa hoy: eliminación de vello por fototermólisis selectiva con dos modalidades — a pulso y SHR+ en ráfaga.
La consecuencia práctica es que en una sola cabina, con un solo equipo, podemos combinar todos estos protocolos en un plan personalizado. Cero necesidad de rotar de aparato en aparato. Y eso, además de coherencia técnica, se traduce en continuidad de resultados.
Cómo funciona la fotodepilación con Procyon
El principio es el mismo que utiliza cualquier depilación profesional seria: la fototermólisis selectiva. Traducido: la luz emitida por el equipo es absorbida por la melanina del vello, se transforma en calor, y ese calor destruye las células germinativas del folículo piloso — las que se encargan de que el pelo vuelva a crecer. Sin afectar a la piel de alrededor.
Lo que hace diferente al Procyon es cómo entrega esa luz. El fabricante habla textualmente de "frecuencias y potencias sin precedentes", y no es marketing: el Procyon es el primer equipo del mercado capaz de trabajar en pulso a más de 10 Hz y de operar en ráfagas con frecuencias superiores a 50 Hz. Traducido a cabina, eso significa emisiones más precisas, más rápidas y con mucho más control que las que ofrecían los sistemas de fotodepilación de generación anterior. Y sobre todo, permite elegir entre 2 modalidades según la zona, el fototipo y el objetivo.
Las dos modalidades: a pulso y SHR+ en ráfaga
Modalidad a pulso
Pulsos individuales de alta fluencia. Cada disparo entrega una dosis intensa de luz al folículo, muy eficaz para vello grueso, oscuro y de crecimiento fuerte.
- Ideal para vello denso y pigmentado.
- Muy potente por sesión.
- Perfecta para zonas amplias con vello robusto (piernas completas, espalda, torso).
- Fototipos claros a medios preferentemente.
Modalidad SHR+ en ráfaga
Super Hair Removal en ráfaga: múltiples pulsos de menor fluencia emitidos en movimiento continuo. La energía se acumula progresivamente en el folículo, resultando indolora y muy cómoda.
- Sensación de calor confortable, no de pinchazo.
- Apta para zonas sensibles: axilas, ingle, bikini, rostro.
- Mayor flexibilidad con distintos fototipos.
- La modalidad más pedida por primera vez en cabina.
La combinación de ambas modalidades es lo que convierte al Procyon en un equipo flexible: podemos ajustar la técnica sesión a sesión, e incluso zona a zona, sin cambiar de máquina. Vello grueso en piernas → modo a pulso. Bikini y axilas → SHR+ indoloro. Rostro y patillas → SHR+ con parámetros suaves.
Por qué la SHR+ es una revolución real, no marketing
La fotodepilación tradicional tenía dos problemas conocidos: duele (el pulso individual se siente) y es rígida con la piel bronceada. La tecnología SHR+ del Procyon ataca directamente los dos:
- Sensación real: calor sostenido y confortable, similar a una piedra caliente en un masaje. Nada de "pinchazo elástico" que se asocia al IPL clásico o al láser antiguo.
- Fluencia acumulada: la energía se reparte en muchos pulsos suaves, permitiendo trabajar zonas y fototipos que antes tenían que esperar meses sin sol.
- Barrido continuo: la técnica es fluida, la sesión avanza sin las pausas típicas del pulso convencional. Sesiones más cortas y menos incómodas.
- Zonas sensibles cómodas: ingle, bikini brasileño, labio superior o mentón — donde el dolor tradicional hacía renunciar a muchas clientas — se convierten en sesiones perfectamente asumibles.

Zonas y calendario: qué esperar de tu tratamiento
La fotodepilación es un tratamiento de continuidad, no una sesión mágica. Actúa sobre el pelo que está en fase activa de crecimiento (fase anágena) — que en cada momento suele ser entre el 20 % y el 30 % del vello total según la zona. Por eso hay que repetir sesiones con la cadencia adecuada:
- Piernas enteras · brazos · espalda · torso: aproximadamente cada 6 semanas.
- Axilas · ingle · bikini brasileño: aproximadamente cada 4 a 5 semanas (ciclo más corto).
- Rostro (labio superior, mentón, patillas): cada 3 a 4 semanas, con parámetros suaves.
- Ciclo completo: entre 6 y 10 sesiones para completar la eliminación en la mayoría de los casos, con posibles retoques anuales de mantenimiento según cada persona.
En la valoración previa revisamos tu tipo de piel, la zona a tratar, tu vello (grosor, densidad, color) y diseñamos tu calendario. Sin bonos anticipados, sin promesas genéricas de "12 sesiones para todo el mundo".
Recuerda — la fototermólisis selectiva funciona con la melanina del pelo. Eso significa que el vello blanco, cano o muy rubio claro no responde al tratamiento: no hay pigmento sobre el que actuar. Es una limitación biológica, no del equipo. Para esos casos existen otros enfoques y en cabina te lo diremos con honestidad.
La ventaja de tenerlo en el mismo equipo que el resto
Muchas clientas nos preguntan: "¿y qué diferencia hay con la depilación láser de siempre?". La respuesta corta: la eficacia es comparable a un buen láser de última generación, la experiencia es superior (sobre todo en modalidad SHR+), y hay una ventaja diferencial que ningún láser tradicional puede ofrecer — la coherencia con el resto de tratamientos del Procyon.
Piensa en un plan real: entre sesión y sesión de depilación (esas 4-6 semanas de espera), tu piel puede recibir un peeling de carbón activo para mantener los poros limpios, o una sesión de fotorejuvenecimiento del propio Procyon para trabajar la luminosidad, o un protocolo de FHOS Bioluminiscente para hidratación profunda. Todo en la misma cabina, con la misma máquina, con criterios técnicos coherentes.
Esa es la razón por la que hemos elegido este equipo: una cabina, un plan, una piel cuidada de principio a fin.
Precauciones honestas — cuándo NO hacer la sesión
La lista completa la revisamos siempre en la valoración previa. Como referencia general:
- Exposición solar intensa reciente — se recomienda evitar sol 15 días antes y 15 días después de cada sesión.
- Piel muy bronceada — la modalidad SHR+ es más flexible que un IPL clásico, pero hay un límite. Se valora caso a caso.
- Medicación fotosensibilizante — algunos antibióticos, retinoides orales, ciertos antidepresivos. Aviso obligatorio en la valoración.
- Embarazo — se recomienda esperar y retomar tras el postparto.
- Tatuajes en la zona — se evita disparar sobre el tatuaje (la tinta absorbe la luz).
- Lesiones activas, heridas abiertas, herpes en fase activa — se pospone la sesión.
- Vello sin pigmento — como decíamos, no responde a la técnica.
Y además: el Procyon también trabaja el cuerpo
Aunque este artículo va sobre fotodepilación, merece la pena saber que el mismo equipo abre otras cinco líneas de trabajo corporales. Todas ellas no invasivas, sin agujas y sin tiempo de baja:
- Reducción de celulitis — mejora la microcirculación y estimula la regeneración celular; piel más lisa y uniforme desde las primeras sesiones.
- Reafirmación cutánea corporal — impulsa la producción natural de colágeno y elastina para tensar y tonificar zonas flácidas.
- Tratamiento para estrías — atenúa las estrías favoreciendo la regeneración del tejido y la síntesis de colágeno.
- Drenaje linfático lumínico — activa la circulación y ayuda a reducir la retención de líquidos, con sensación inmediata de ligereza.
- Fotodepilación corporal en zonas extensas — piernas completas, brazos, espalda, torso: la misma técnica que hemos explicado arriba, aplicada con parámetros específicos para superficies grandes.
Es exactamente el tipo de ecosistema técnico que nos permite construir planes personalizados combinando trabajo facial y corporal en una misma cabina. Muy pronto un artículo específico sobre los protocolos corporales — mientras tanto, en la valoración previa te contamos lo que puede aportar a tu caso.
Escríbenos por WhatsApp o llámanos, cuéntanos qué zona te interesa y agendamos tu valoración informativa gratuita. Vemos tu piel, tu vello, respondemos a todas tus preguntas y — si te encaja — reservamos la primera sesión. Sin bonos anticipados, sin compromiso, sin sorpresas. Solo cuando lo hayas probado sabrás por qué esta tecnología está cambiando lo que se puede hacer en cabina.
Preguntas frecuentes
¿Realmente es indolora? En modalidad SHR+ la sensación es de calor confortable, no de pinchazo. Es la que más se pide en cabina, precisamente porque quien la prueba sin haber conocido la fotodepilación antigua se sorprende. La modalidad a pulso es algo más intensa pero perfectamente tolerable — y solo se elige cuando el tipo de vello lo justifica.
¿Cuántas sesiones voy a necesitar? Depende de la zona, el fototipo y el ciclo del vello. Como orientación general, entre 6 y 10 sesiones separadas por 4 a 6 semanas para completar el ciclo. La cifra exacta la definimos tras la valoración previa.
¿Puedo hacerme la sesión en verano? La modalidad SHR+ es más flexible con la piel bronceada suave que un IPL tradicional, pero no elimina la regla de sentido común: se recomienda evitar exposición solar intensa 15 días antes y 15 días después de la sesión. El calendario óptimo para arrancar es septiembre-abril, cuando el sol es menos agresivo. Consulta también nuestra guía de calendario láser septiembre-diciembre.
¿Sirve para vello blanco, canoso o muy rubio? No. Ninguna fotodepilación funciona sobre vello sin melanina — es una limitación biológica del principio de fototermólisis. En esos casos tenemos otras alternativas que valoramos en persona.
¿Es lo mismo que la depilación láser diodo o alexandrita? Comparte principio (destruir el folículo con luz que se convierte en calor) pero cambia la tecnología de emisión. El Procyon FHOS trabaja con un sistema de luz pulsada de nueva generación con SHR+ y frecuencias, según el fabricante, "sin precedentes". El resultado clínico es comparable a un buen láser diodo moderno; la experiencia en cabina, en general, más cómoda gracias a SHR+.
¿Puedo combinarla con otros tratamientos del Procyon? Sí, y en muchos casos es la mejor estrategia. Entre sesiones de depilación podemos hacer peeling de carbón activo, FHOS Bioluminiscente para luminosidad, o fotorejuvenecimiento. Todo en la misma cabina, con planificación técnica coherente.
¿Cuánto cuesta? El precio depende de la zona y del plan que definamos en la valoración. Preferimos no publicar tarifas genéricas porque hacen más daño que bien: te contamos qué necesita tu caso, cuántas sesiones y qué inversión total tendrá, sin sorpresas. La valoración previa es gratuita.